Al recorrer Baja California por la legendaria Carretera MX1, te encontrarás con varios controles militares. ¡Que no cunda el pánico! Su objetivo no es asustar ni causar molestias a los viajeros, sino simplemente garantizar la seguridad mediante la vigilancia de la zona. Mientras conduces, pronto verás señales de tráfico que te avisan de su presencia a poca distancia.
A lo largo de la carretera que va de Tijuana a Cabo San Lucas, suele haber unos seis puestos de control, aunque el número puede variar a lo largo del año. Al acercarte al primer puesto de control, verás a jóvenes soldados uniformados, muchos de los cuales parecen niños en edad escolar, pero que se toman muy en serio sus funciones.
A menudo, los soldados reconocen enseguida a los turistas y les hacen señas para que sigan adelante sin siquiera detenerlos. Sin embargo, si un agente te pide que te detengas, no hay motivo para preocuparse. Detente por completo y baja la ventanilla. Si viajas de noche, es recomendable encender las luces interiores del coche; esto permite a los oficiales ver claramente el interior del vehículo y ayuda a crear un ambiente tranquilo. Es el momento perfecto para recordar que una sonrisa amistosa puede tranquilizar a todo el mundo al instante.
Los soldados están entrenados para ser educados pero firmes. La conversación suele desarrollarse en español, y sus preguntas iniciales suelen ser muy directas:
- «¿Habla español?» (¿Hablas español?)
- «¿Adónde va?» (¿Adónde vas?)
- «¿De dónde vienes?»
Responde con calma indicando cuál es tu próximo destino. Si no hablas el idioma local, no te preocupes en absoluto: puedes usar el inglés o el español, intentando comunicarte con paciencia y claridad.
Si el agente decide inspeccionar el vehículo, les pedirá a usted y a sus pasajeros que salgan del coche. Se trata de un procedimiento totalmente habitual que les permite realizar su trabajo con rapidez. A menudo hay una fila de vehículos esperando, por lo que cooperar ayuda a agilizar el proceso para todos.
Es posible que te pidan que abras el maletero o las puertas traseras. Quizás echen un vistazo rápido a la guantera, debajo de los asientos o incluso dentro de tu equipaje. Es normal sentirse un poco intimidado la primera vez, pero recuerda que estos controles son esenciales para la seguridad de todos y ayudan al gobierno a combatir las actividades ilegales (siempre conviene tener presente que la posesión de armas y drogas está estrictamente prohibida en México).
Con una actitud tranquila, colaboradora y amable, te sorprenderá gratamente la amabilidad y la profesionalidad de estos jóvenes agentes.
Todo el proceso rara vez dura más de 10 minutos. ¡En poco tiempo volverás al volante, listo para continuar tu maravillosa aventura en Baja California con total tranquilidad!
